Ilustre Madia
Excelentísima e ilustre, profesora Madia, Lamento profundamente lo ocurrido. Arrebatamos la alegría que en ti irradia. Mi corazón hoy está dolido. La luz de tu ilusión se opacó, La tarde se vistió de inmensa tristeza, Guardé silencio, no pude opinar, Mi mente se turbó, prefirió callar. ¿ Por qué tuvimos que fallarte? Si no era más que cumplir con el deber, Unas lecciones de vida que aprender. Subir al estrado, participar y destacar. Excelentísima maestra, te devolveré por dos La ilusión que en tí emana, tus estudiantes Volverán a transitar por el camino de la fé Ese que conduce a la gloria y al triunfo.