La desdicha del ser humano
Cuando el crepúsculo de la mañana comienza a relucir, cuando el cielo esclarece y las aves del campo empiezan a emitir sus dulces y hermosas melodías, en aquel momento, me encontraba yo viajando en una estación de pasajeros y quiero relatarles cuál es la realidad que vi y viví. Para comenzar, la situación con los lugares como siempre es tétrica, por el corazón duro del hombre, que en vez de amar; desprecia y se desconecta del mandato divino. La realidad es esta, si no tienes buenas amistades te cuesta encontrar un lugar para viajar cómodo. Está vez logré encontrar un espacio digno y cómodo para poder emprender aquel viaje, más sin embargo, logré ver; la desdicha de una pobre mujer que cargando en sus brazos al dolor más grande que puede heredar la vida, luchaba por viajar en esta estación, la mujer cargaba en sus brazos una niña, y encima que no encontró espacio, cargaba una niña con condiciones no favorables. La humanidad es tan dura; desprecia, juzga y no brinda una mano al nece...