La lucha contra la serpiente. les voy a relatar una experiencia que tuve, cuando en esta vida me encontré a punto de partir a otras dimensiones, pero que por la voluntad divina no me tocó conocer esas dimensiones aún. En una noche, noche en la que la oscuridad cubre toda la superficie de la tierra, los fines y los confines, noche amarga, noche triste, noche de dolor y desesperación. Noche donde parece que Satanás se ha apoderado del ochenta por ciento de la población de la tierra. En esta noche donde ni el viento corre y la luna se esconde atemorizada, me encontraba yo postrado en una cama, cama de donde no podía levantarme, porque simplemente yo era un fiel siervo de la desdicha y de la impotencia, no podía hacer nada, más que esperar la misericordia del todopoderoso y aceptar su voluntad como su discípulo. Postrado en esa cama, quizás mi cuerpo estaba inmóvil, y mi corazón con poco aire y con pocas probabilidades de vivir, pero mi alma y mi fe estaban puestas ...