Maestro bueno, maestro amable.


Niña linda, niña bella, niña santa.

¿ Quieres que te cuente un cuento?

El cuento de una persona que el aprendizaje trasplanta.

Y acaba con la ignorancia y el dolor tan cruento.


¡Oh maestro! que cuando el alma está perdida.

Tú le muestras el camino, y le enseñas a caminar.

Maestro bueno, maestro amable, maestro dulce, tus palabras nos dan vida.

Dios te ha dado el grandioso, privilegio de enseñar.


Todos creen que educar es factible.

Más no saben el inmenso trabajo que conlleva.

Pues hay momentos también irreconocibles.

Pues se debe enseñar la obediencia, lo contrario que vuestra madre Eva.




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