Dolor y desesperación

 Pasa pronto noche de angustia.

No ves cuanto daño me haces.

Solo traes tristezas mustias.

Noche malvada nada tu mereces.


Pues solamente traes destrucción.

Pues en tí, solo hay opresión.

Además que expresas desilusión.

¡Y una amarga desilución viene a mí!.


Cuando menos me lo espero.

Llega y me dice que tú no te irás.

Nuevamente con el corazón sincero.

Te digo; vete ya, noche mala y no me mires.


¡Déjame sufrir en mi libertad!.

Y sacar de mi alma todo mi dolor.

Y por dentro ya no sentir maldad.

Aunque todo mi mundo pierda su color.


Mas no has de olvidar, 

que el gris también es una opción



Comentarios

Entradas más populares de este blog

El Rey burgués, Rubén Darío.

A Juigalpa

La Lucha contra la Serpiente.